Los machos de araña no se dejan comer por cualquier hembra

Quién elige pareja es una de las preguntas más habituales entre los biólogos. Puede parecer una obsesión insana, pero no es así. Se trata de deducir cuál es la estrategia evolutiva de un organismo, lo que resulta fundamental para su supervivencia en el largo plazo. Y no hay mejor ejemplo que los casos de canibalismo sexual, en los que las hembras se comen a los machos después de la cópula.

Es un buen ejemplo porque entran en juego dos factores contrapuestos. Por una parte la hembra, que coge como “tributo” los nutrientes y la energía del macho para alimentar a la puesta – vamos, que no se los comen porque sí. Y por otro el macho, que tiene que escoger con cuidado a su pareja, ya que cuenta con una única posibilidad para dejar descendencia.

arana

En un artículo reciente se explica uno de estos casos, y cómo el canibalismo sexual cambia el sexo que escoge pareja. Se trata de una especie de arañas de orbe – en concreto Cyrtophora citricola. En estos arácnidos, las hembras producen pocos huevos.

Los machos, por el contrario, son capaces de generar mucho esperma. Lo normal sería que los machos tendiesen a la promiscuidad. Y las hembras a ser muy, muy selectivas con quien se reproducen.

Pero claro, por mucho que los machos quieran ser promiscuos, no pueden serlo. Como estas arañas viven en entornos sin muchos recursos, los machos se entregan a las hembras para alimentar a las crías. Esto les deja con una oportunidad, y sólo una, para dejar descendencia. Y buscan lo mejor.

Por eso, son tremendamente selectivos a la hora de copular con una hembra. Reduciendo toda la estrategia a una frase simplista, sería algo así como “si te vas a morir por mantener un encuentro sexual, más vale que merezca la pena”.

Muy bien, toda esta explicación es muy bonita, pero ¿cómo saben los machos a quién elegir? ¿Y como han llegado los investigadores a esta conclusión? Pues permitiendo que machos y hembras vírgenes, capturados en la naturaleza y criados en laboratorio, escogiesen a sus parejas.

Encontrar machos vírgenes es fácil. Machos maduros sexualmente y vivos, machos vírgenes. Determinar si una hembra es virgen también resulta sencillo, ya que tras la puesta se dan cambios en la zona del cuerpo que contiene las gónadas.

Una vez en el laboratorio, los científicos dieron distintos niveles de alimentación a grupos de hembras. En la naturaleza, el que una hembra esté mejor alimentada es sinónimo de una mayor fertilidad y de un mejor desempeño como individuo.

Aquí fue donde se demostró todo. Los machos escogían a las hembras mejor alimentadas, aquellas que aseguraban que su descendencia sobreviviría con menos problemas. Ellos no lo verían, pero estaban razonablemente seguros de que habían escogido bien.

Crédito de la imagen: By Sarefo – Own work, CC BY-SA 3.0,https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1774670

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