La nueva especie de tortuga descubierta en las Galápagos

 

Una nueva especie de tortuga ha estado oculta a plena vista en las Galápagos. Y ahora tiene nombre.

Hay dos poblaciones de tortugas gigantes en la isla de Santa Cruz: las que viven en el lado oriental reciben el nombre de tortugas Cerro Fatal, y las del oeste y suroeste se llaman tortugas Reserva. Los dos grupos se parecen tanto que hasta hace poco se pensaba que eran la misma especie, Chelonoidis porteri.

Pero al analizar fragmentos del ADN repetitivo nuclear y del ADN mitocondrial materno de las dos poblaciones, el equipo de investigación que dirige Adalgisa Caccone, bióloga evolucionista de la Universidad de Yale, descubrió que las poblaciones de Cerro Fatal (más pequeña) y Reserva (más numerosa) no solo son especies diferentes, sino que están más estrechamente emparentadas con especies de otras islas que entre sí.

Así que el equipo de Caccone tenía que resolver otro problema: una de las dos era una especie nueva e innominada. Pero, ¿cuál?

“Aunque son muy distintas genéticamente, su aspecto no lo es”, explica James Gibbs, profesor de biología de la conservación de vertebrados en la Universidad Estatal de Nueva York, Syracuse y uno de los coautores de Caccone. (Lee: ¿Están comiendo adecuado las tortugas gigantes de las Galápagos?)

Lo que hay en un nombre

El equipo de Caccone tuvo que retroceder en el tiempo, y se puso a estudiar especímenes museográficos más antiguos para averiguar cuál de las dos poblaciones era la especie “nueva” y cómo debían nombrarla. Dichos especímenes incluían el llamado “espécimen tipo”, obtenido a principios del siglo XX y considerado el ejemplo perfecto de la especie C. porteri.

Pero el análisis genético reveló que el espécimen tipo era un híbrido, pues tenía ADN nuclear de la tortuga Reserva y ADN mitocondrial de Cerro Fatal.

Aquella hibridación sorprendió a Caccone, ya que no habían encontrado otros ejemplos de cruzamiento de las dos especies. La bióloga recurrió entonces a expertos en taxonomía, quienes finalmente dictaminaron que el ADN nuclear tenía la última palabra: la población más numerosa de Reserva podía permanecer como C. porteri, y la más reducida de Cerro Fatal podía convertirse enChelonoidis donfaustoi, nombre inspirado en un respetado protector de tortugas en peligro, Fausto Llerena Sánchez.

Y así, este miércoles, el equipo de Caccone publicó la descripción de la especie en la revista PLOS ONE.

Una tortuga, por cualquier otro nombrecq5dam.web.1280.1280

La extraña hibridación del espécimen tipo, aunada al parecido físico de las dos poblaciones, provocó el escepticismo de Daniel Mulcahy, investigador del Museo Nacional Smithsoniano de Historia Natural. “Fueron muy cuidadosos con su trabajo, y muy meticulosos con los datos recogidos y en la forma como los analizaron”, reconoce, pero está ansioso de ver análisis genéticos más profundos.

 

 

Caccone defiende los resultados de su equipo. “Si no son dos especies distintas, ninguna de las otras [especies de tortugas de las Galápagos] lo son”, escribe en un correo electrónico.

“A menos que quieras hacer una sola especie con todas las tortugas de las Galápagos –lo cual dudo que sea la sugerencia-, hay que nombrar una nueva especie para la población de Cerro Fatal”, agrega James Parham, profesor de la Universidad Estatal de California en Fullerton, quien estudia la biodiversidad y no participó en la investigación.

Esta nueva información podría ser importante para la conservación de las dos poblaciones de Santa Cruz, pues solo existen alrededor de 250 individuos de la nueva C. donfaustoi, en tanto que la población C. porteri ya ha perdido 250 miembros y está limitada a un territorio geográfico más restringido.

“Ahora, cuando gestionen estas poblaciones, podrán hacerlo de manera más eficaz entendiendo mejor su historia evolutiva y sabiendo dónde se encuentran las distintas especies”, concluye Parham.

Fuente: http://www.ngenespanol.com/

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